Los ocho sabores rosarinos

En el marco de la Semana Gastronómica de Rosario (Santa Fe), el secretario de Turismo municipal y presidente del Ente Turístico Rosario, Héctor De Benedictis señaló: “Las ciudades sin identidad no figuran en los mapas turísticos”, y procedió a otorgar un reconocimiento a esos productos con identidad local.


Costumbres, historias y materias primas autóctonas fueron los ejes considerados para colocar sobre la mesa a los ocho clásicos:

  • Pescados de río. Rosario es la mayor ciudad junto a uno de los ríos más caudalosos de Sudamérica, el Paraná. La boga, el pacú y el surubí son fundamentales en la gastronomía rosarina
  • Helados artesanales. Como Capital Nacional del Helado Artesanal, Rosario tiene 70 fábricas y es la ciudad donde se elabora más helado artesanal por habitante.
  • Las Turcas. En la década de 1940, un repostero de apellido Assuf le dio un giro distinto a una tradicional receta de Medio Oriente: reemplazó frutos secos por crema pastelera. Se popularizaron de la mano de vendedores ambulantes en las canchas de fútbol.
  • El Carlito. Este popular sándwich nació con el auge de las clásicas chopperías a mediados del siglo pasado, en el antiguo bar Cachito.
  • Medialunas de Nuria. Como muchas invenciones, fueron fruto de un error. En una partida por descuido se alteró la receta y el resultado quedó tan sabroso que volvió a repetirse hasta convertirse en un clásico.
  • Mortadela Paladini. En 1923 Don Juan Paladini comenzó a elaborar chorizos, salames, bondiolas y otros productos inspirados en su vieja Italia. La primera mortadela santafecina se preparó en 1958, con enorme aceptación.
  • Amargo Obrero. Nació en 1887 como una reacción contra las bebidas dulces que tomaban las clases burguesas. Su sabor y estilo retro hoy siguen ganando popularidad en las barras.
  • Bife de chorizo. Frente al parque Yrigoyen, en el carrito Jorgito Junior, en1994, una señora comentó que hacía veinte años no comía chorizo porque le caía mal. Entonces Jorgito se lo preparó sin piel, aplastado en forma de bife. La recomendación “boca a boca” lo hizo popular en toda la ciudad.

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