FEHGRA Argentina
Prime Ediciones

Lo que hace la diferencia hoy

Por  |  0 comentarios

Por magister Andrés Pallaro, director del Observatorio del Futuro, de la Universidad Siglo 21.

 

Históricamente hemos debatido en aulas y espacios de aprendizaje en materia de gestión empresarial, cuál es el factor principal que genera ventajas competitivas en una organización que debe funcionar y competir en las reglas del mercado. El poder de una marca, la disposición de tecnologías innovadoras, la capacidad de ejecutar los procesos con excelencia, las virtudes de la localización exacta, etc.

En ese recorrido, hemos entendido que se trata de un fenómeno sistémico. Es decir, es muy difícil que un factor se erija como central y excluyente en la carrera por la competitividad sostenida en el tiempo. También, a la luz de la nueva dinámica de los mercados, hemos aprendido acerca de las limitaciones de aquella creencia de que “los recursos terminan imponiéndose”, frente a otras fortalezas que una empresa pueda disponer. La disposición de grandes cantidades de capital, equipamientos, edificios y caja ya no determinan el éxito de una organización en el mundo de los negocios. Por supuesto que tenerlos en cantidad y calidad significan un valor importante para cualquier despliegue comercial, pero lejos están de constituirse como certificados que garanticen el éxito.

La pregunta sería: ¿qué es lo que ha cambiado para que el poder económico, otrora determinante, tenga un peso relativo cada vez menor en el desempeño real de una organización empresarial? Y la respuesta más adecuada, a nuestro criterio, es que el consumidor, agrupado en crecientes y cada vez más diversos segmentos de compra, ha tomado el poder y decide cada vez con más información, influencia y deslealtad. Asimismo, con la revolución digital y las buenas prácticas del marketing moderno, llegar a él y deleitarlo se ha convertido en algo más accesible en materia de recursos, pero más exigente en términos de efectividad e innovación aplicada.

Entonces, ¿qué es lo que puede hacer la diferencia ahora, especialmente en empresas de servicios? Si las tribus de consumidores más despiertos y exigentes tienen el poder, el principal esfuerzo de todo comercio o empresa tiene que estar enfocado en la construcción de un equipo de alto rendimiento, donde prime la confianza y la cultura de la responsabilidad compartida. Para ello, para combinar rendimiento, confianza y responsabilidad en un grupo de personas determinado bajo una marca empresarial, el camino siempre es apostar por el desarrollo de competencias y habilidades de las personas. Es en el mundo de las “softskills” (empatía, resolución de problemas, capacidad de anticipación, comunicación efectiva, creatividad, etc.) donde están las respuestas para construir diferencias de competitividad en nuestros negocios. Y la buena noticia es que ello es factible, accesible y hasta disfrutable. Solo hace falta decisión y persistencia.

You must be logged in to post a comment Login