FEHGRA Argentina
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Para todos los gustos

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En esta edición, seguimos recorriendo el país turístico, con sus paisajes variados, su historia y cultura, con la posibilidad de realizar distintas actividades recreativas, y todos los casos coronados por la hospitalidad de su gente.

Partido de la Costa

Fotos: Subsecretaría de la Provincia de Buenos Aires

Muy cerca, a tan solo 320 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, el viajero intrépido encuentra la paz total en el Partido de la Costa. Se trata de una extensa zona de playas espectaculares, que ocupa una franja de 96 kilómetros, justo donde la costa argentina se interna más en el Océano Atlántico. ¿Más datos? El partido limita al norte con la Bahía de Samborombón; al sur con el Partido de Pinamar; al este con el Mar Argentino; y al oeste con el partido de General Lavalle.

Se trata de un circuito costero que abarca las localidades de San Clemente del Tuyú, Santa Teresita, Mar de Ajó, San Bernardo, Las Toninas, Costa Chica, Mar del Tuyú, Costa del Este, Aguas Verdes, La Lucila del Mar, Costa Azul, Nueva Atlantis, Pinar del Sol y Costa Esmeralda.

Allí todo es posible: deportes acuáticos, buena comida, espectáculos todo el año, balnearios perfectos para recibir a los turistas, paseos embarcados, pesca y todos los etcéteras que el visitante imagine. Los amantes del golf y de la equitación, así como del tenis, hockey, ciclismo y hasta del turismo carretera, pueden ir tranquilos: encontrarán todo al alcance de la mano y con una variedad de precios más amplia que en otros destinos.

Pero probablemente la piedra preciosa de esa costa sea Mar de Ajó, con un clima templado agradable que durante años fue conocido como Playa La Margarita, en homenaje al nombre que tenía una embarcación que naufragó en esas costas. El centro comercial no tiene nada que envidiarle a otras localidades vecinas y el Muelle de Pesca, una estructura de hormigón armado de 270 metros de longitud (la más grande de todo el Partido de la Costa), es ideal para disfrutar una excelente jornada de pesca. Hacia el sur de Mar de Ajó comienza la zona de Punta Médanos, donde se hacen imperdibles paseos a caballo o en cuatriciclo. Pero hay más: imposible no pasear cerca del monumento El Libertador y el Mar, y el naufragio La Margarita, además de prepararse para la vida nocturna de la ciudad, que bien podría comenzar por el casino, con mesas de ruleta y black jack y máquinas electrónicas. Los amantes del automovilismo tienen su lugar en el Autódromo Regional Rubén Luis Di Palma, enclavado en un predio de 360 hectáreas frente a la ciudad.

Santa Fe

Fotos: Secretaría de Turismo Santa Fe

Esta bellísima provincia, ubicada cerca del corazón de la República, conjuga de manera armónica dos geografías típicas de la Argentina: el campo y el Litoral. Y esto no es poco: los dos recursos forman parte central de la economía del país, especialmente para la actividad agroganadera, porque permite la exportación de materias primas a todo el mundo. Pero el río, ese curso interminable que atraviesa en sus variantes todo el Litoral, hace las mieles de los habitantes de pueblos y ciudades, que viven de su economía, particularmente los que se encuentran cerca de los puertos más importantes. Y el turismo, por supuesto. Porque Santa Fe tiene todo para ofrecer y mucho más para descubrir. En la capital de la provincia todo está preparado para que el turista se dedique a disfrutar. Cultura, recreación, alojamientos de todas las categorías, restaurantes de primer nivel, atractivos naturales, paseos únicos y sitios históricos hacen de esta provincia un destino imperdible para conocerlo en algún momento, cualquiera sea la excusa. Con su propia receta de alfajores y cerveza, y reconocida en todo el país por las costumbres, valores e idiosincrasia de sus habitantes, Santa Fe logra enamorar a quien la visita por primera vez. Ya en el mapa, su forma de bota atrae a los visitantes y a los que quieren tocar otros destinos, como Paraná, ciudad a la que se llega por el túnel subfluvial: una experiencia única. Y está Rosario, una de las ciudades del interior santafecinas que más ha crecido en los últimos años. La Cuna de la Bandera ofrece innumerables atractivos: hitos históricos, paseos por el río, el cruce a la ciudad de Victoria en Entre Ríos a través de uno de los puentes más modernos y nuevos del país, divertidas noches de caravana y una vida cultural que nada tiene que envidiarle a Buenos Aires. Pero volviendo a Santa Fe, una de las actividades más atractivas para los visitantes es la pesca del Dorado, una pieza que suele obsesionar a los amantes de ese deporte. Y el río Paraná es el escenario idóneo para encontrar al “tigre de los ríos”, un pez de gran peso y potencia, que luchará hasta el final con su fuerte mandíbula y requerirá del pescador una gran concentración y destreza. Con ejemplares de más de 20 kilos, aquí el Dorado es un desafío para el pescador más experto.

Neuquén

Fotos: Inprotur

Para planear una escapada a esta provincia, el visitante deberá estudiar muy bien los mapas para tratar de visitar la mayor cantidad de lugares posibles en el tiempo estipulado. Y se irá, seguramente, con la sensación de que solo visitó una pequeña parte de este bellísimo territorio. Allí está el Domuyo, la cumbre más alta de la Patagonia, visitada por turistas de todo el mundo y donde es posible disfrutar del trekking y el montañismo. Los interesados en la arqueología pueden trasladarse hacia el este de la provincia, donde se encuentran varios yacimientos y donde se encontraron fósiles de animales y vegetales únicos a nivel mundial. La ciudad capital, Neuquén, es una de las más cosmopolitas de la región, y la zona productiva de viñedos y de frutas constituye uno de los polos económicos más importantes de la Patagonia. Es recomendable alquilar un vehículo y emprender cualquier camino para disfrutar de paisajes incomparables. Como la Ruta de Los Lagos, la más popular entre turistas, con una amplia variedad de opciones para la aventura y un contexto natural de excepcional belleza, con parques nacionales, bosques y lagos; un contraste entre verdes y azules en el verano, colores ocre en el otoño y un manto blanco de nieve en el invierno. Otra de las comarcas está en el noroeste, donde se encuentran los centros para el turismo termal; y relativamente cerca, las poblaciones antiguas como Chos Malal y Andacollo, dedicadas a la cría de chivos y ovejas, guardan las tradiciones del Neuquén rural. En esta zona, ya más al sur y sobre la cordillera, se destaca la región termal, con eje en las localidades de Caviahue y Copahue. En la región oeste central, en Aluminé y Villa Pehuenia, reinan los milenarios bosques de araucarias que forman parte de una geografía agreste y seca.

Noroeste de la provincia de Buenos Aires

Fotos: Subsecretaría de la Provincia de Buenos Aires

Para saber disfrutar del aire libre, de un día de descanso salpicado con la gran historia del país y a pocos kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, el Gran Norte nos espera. Bordeando el Río de la Plata, una vez que se cruza la avenida General Paz, los paseos por la costa, desde Vicente López hasta Tigre, son imperdibles. Pero la opción del Tren de la Costa es inmejorable para admirar el paisaje, que incluye la pequeña Reserva Ecológica de Vicente López, donde es posible avistar hasta 200 variedades de aves. La estación San Isidro es una parada obligatoria. En esta zona parcelada, según la leyenda, por el mismo Juan de Garay, fundador de la ciudad de Buenos Aires, en 1706 Domingo de Acassuso decidió levantar allí una capilla bajo la protección de San Isidro Labrador. En 1898 se inauguró la Catedral de San Isidro en estilo neogótico: vale la parada para hacer una visita. Muy cerca se encuentra el Museo Pueyrredón y, siguiendo hacia el Tigre, en los alrededores de la estación Punta Chica, se destaca Villa Ocampo, una residencia del siglo XIX rodeada por un magnífico jardín que perteneció a la escritora Victoria Ocampo. La visita puede terminar amablemente en Tigre, un polo gastronómico, histórico y glamoroso donde todo está por descubrirse. El paseo por el Puerto de Frutos, las mimbrerías, los cientos de restaurantes a la vera del agua y la posibilidad de tomar una de las tantas lanchas colectivo son opciones para un día inolvidable. Y la historia. Porque en el Delta del Tigre puede visitarse un área de islas interconectadas por puentes y caminos, acercarse a una casita blanca protegida por una gigantesca urna de cristal que fue propiedad del presidente Domingo Faustino Sarmiento en el siglo XIX, visitar las casas de Haroldo Conti en Arroyo Gambado y la de Rodolfo Walsh sobre el río Carapachay, comer en un típico restaurante ribereño o pasear sin rumbo fijo entre sauces llorones. El casino es otra de las atracciones, al igual que el Parque de la Costa, la villa de Marcos Sastre, el edificio del Club de Remo conocido como Tigre Hotel, las pérgolas de la plaza Manuel Belgrano y el Museo Naval de la Nación, para nombrar solo algunos puntos de interés.

Río Gallegos

Fotos: Mintur

Esta ciudad, capital de la provincia de Santa Cruz, es la población continental más austral del país y el lugar indicado para quienes visitan Chile o Tierra del Fuego. La ciudad está asentada en la inmensa meseta patagónica, besada por el río del mismo nombre, que luego desciende al Mar Argentino en forma escalonada. Comarca de clima frío y seco, con temperaturas bajo cero en invierno, vientos muy fuertes en primavera y agradable tiempo en pleno verano, además de la yapa de que la luz del sol se puede ver hasta bien entrada la noche. Unos de los paseos obligados son las pingüineras, el faro de cabo Vírgenes, Punta Loyola o la Laguna Azul, en el cráter del volcán del mismo nombre. Es posible, además, conocer la vida en las estancias de la zona, en las que se cría ganado ovino en forma intensiva y, en la ciudad, visitar varios museos que ilustran sobre la centenaria vida de Río Gallegos y sus pioneros. Pero también es posible recorrer puntos de interés en la misma capital, como el importantísimo puerto pesquero, uno de los más relevantes del sur del país, y desde donde parten hacia el mundo carne congelada, lana y pieles de oveja faenada por frigoríficos. También las minas de carbón de Río Turbio utilizan esta salida. En el puerto, las variaciones en las mareas son tan amplias que los barcos deben anclar por varias horas en Punta Loyola hasta que se dan las condiciones para ingresar y atracar en sus dársenas. Esa espera de los barcos es en sí un espectáculo digno de apreciarse. Los ríos Penitente y Rubens son hitos para la pesca deportiva y amantes de esta actividad de todo el mundo se dan cita en la provincia para capturar especies de truchas marrones y fontinalis. Distante a 2636 kilómetros de la ciudad de Buenos Aires, a Río Gallegos se puede acceder por la ruta nacional N° 3, pero también cuenta con un aeropuerto internacional, al que llegan y del que parten vuelos a ciudades de Argentina, Chile, la Antártida y las islas Malvinas. Son bien conocidas sus rutas con tramos de ripio, fuertes vientos y clima inhóspito donde se deben tomar precauciones para circular. En cambio, sus paisajes aún vírgenes, su fauna autóctona y su gente merecen una visita con cámara fotográfica en mano.

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