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Una innecesaria complicación

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En este artículo, el doctor José Rafael Miranda, vicepresidente de FEHGRA, explica cómo es la normativa vigente sobre la Factura “A” en Hotelería y Gastronomía. 

Por el doctor José Rafael Miranda

 

Hacia fines de junio del año último AFIP sorprendió con un operativo montado solo sobre negocios gastronómicos, y por el que se busca detectar la emisión de comprobantes tipo “A”, para labrar actas de infracción a las normas de facturación, que implica multa y clausura. Este hecho no registra antecedentes, y por el contrario, constituye lo opuesto al uso y costumbre del organismo y a lo que ha venido exigiendo desde que existe este régimen de facturación.
En el presente trabajo intentaré explicar cómo es la normativa vigente y cuál ha sido la evolución desde el origen, para finalmente plantear mis conclusiones.

Origen de la problemática – antedecentes – evolución

La Ley de IVA (20631) en términos generales establece como requisito para el cómputo del Crédito Fiscal, que la operación que lo origina tenga relación directa con la actividad por la que se está tributando.
Por otra parte, las normas de facturación establecen que cuando un Responsable Inscripto le factura a otro Responsable Inscripto, ese comprobante debe ser del tipo “A”, con discriminación del Crédito Fiscal.

Hacia mediados de la década de los ´90 las autoridades económicas de ese momento, Cavallo, Cossio y Tacchi, ante el abuso manifiesto por parte de quienes computaban el Crédito Fiscal por consumos en bares y/o restaurantes y hoteles (entre otras actividades) -cuando se trataba claramente de gastos personales, de la familia, es decir, sin ninguna vinculación con la actividad-, decidieron modificar la ley. Esto sucedió en 1995 y trataré de explicarlo de manera sencilla, no como surge de la Ley, que es una lectura verdaderamente engorrosa.

El Artículo 12º define al Crédito Fiscal. Dice:
– Del impuesto determinado por aplicación de lo dispuesto en el artículo anterior los responsables restarán:
a) El gravamen que, en el período fiscal que se liquida, se les hubiera facturado por compra o importación definitiva de bienes, locaciones o prestaciones de servicios…
Sólo darán lugar a cómputo del crédito fiscal las compras o importaciones definitivas, las locaciones y las prestaciones de servicios, en la medida en que se vinculen con las operaciones gravadas, cualquiera fuese la etapa de su aplicación.
No se considerarán vinculadas con las operaciones gravadas:
Las locaciones y prestaciones de servicios a que se refieren los puntos 1, 2, 3, 12, 13, 15 y 16 del incisoe) del artículo 3º.
¿Y qué son estos puntos del artículo 3º?
Lo reproducimos textualmente:
-Se encuentran alcanzadas por el impuesto de esta ley las obras, las locaciones y las prestaciones de servicios que se indican a continuación:
e) Las locaciones y prestaciones de servicios que se indican a continuación, en cuanto no estuvieran incluidas en los incisos precedentes:
1. Efectuadas por bares, restaurantes, cantinas, salones de té, confiterías y en general por quienes presten servicios de refrigerios, comidas o bebidas en locales —propios o ajenos—, o fuera de ellos.
Quedan exceptuadas las efectuadas en lugares de trabajo, establecimientos sanitarios exentos o establecimientos de enseñanza —oficiales o privados reconocidos por el Estado— en tanto sean de uso exclusivo para el personal, pacientes o acompañantes, o en su caso, para el alumnado, no siendo de aplicación, en estos casos, las disposiciones del inciso a) del artículo 2º referidas a la incorporación de bienes muebles de propia producción.
2. Efectuadas por hoteles, hosterías, pensiones, hospedajes, moteles, campamentos, apart-hoteles y similares.
3. Efectuadas por posadas, hoteles o alojamientos por hora.

Esto concretamente significa que quienes consuman cualquiera de estos servicios NO PUEDEN COMPUTAR EL CRÉDITO FISCAL que estas operaciones originan.

¿Traía la normativa aparejada algún cambio en su operatoria para el prestador del servicio de Bar, Restaurante u Hotel? No, las normas de facturación vigentes al momento de esta reforma no establecieron ningún cambio, por cuanto correspondía aplicar el criterio del régimen vigente, vale decir que si el consumidor o prestatario era un Responsable Inscripto se le debía emitir comprobante tipo “A”.

Lo que sucedió a partir de allí es que un importantísimo número de contribuyentes que no podían computarse el Crédito Fiscal lo siguieron haciendo sin ningún freno, lo que resultó muy difícil para la fiscalización por parte de AFIP. Y por este motivo, trasladando el problema al emisor de la factura, es decir a nuestros Bares, Restaurantes, Hoteles, etc. en el año 2003 AFIP modifica las normas de facturación, introduciendo en su Resolución General 1415 un párrafo por el cual impone la obligación de emitir exclusivamente comprobantes “B” por las operaciones de estas actividades.

Esto está plasmado en el punto 2, inciso b) del artículo 15 de la RG 1415, que dice que los comprobantes que emitan los sujetos inscriptos en el IVA estarán identificados con la letra “B” por las operaciones que, de acuerdo a las normas de la Ley del IVA, deben recibir el tratamiento de Consumidor Final. Difícil lectura, ¿no?

Si bien no se puede oponer en una instancia jurídica el desconocimiento de una norma publicada (entra en vigor a partir de la publicación en el Boletín Oficial), lo cierto es que jamás se le dio verdadera difusión a esta parte de la misma, ni aún entre los funcionarios de AFIP. De hecho la mayoría de los Directores Regionales de AFIP consultados por el tema a partir de la aparición en escena del conflicto que estamos analizando, manifestaron que lo que correspondía era la emisión de facturas “A” en nuestros establecimientos y que no entendían por qué había que modificar la modalidad de la operatoria.

Otra cuestión a tener en cuenta es que, tanto por vía del Decreto Reglamentario de la Ley de IVA, como por regímenes particulares (RG 74 que establece un tratamiento especial en el Impuesto de ciertas operaciones contratadas por las empresas de transporte internacional de pasajeros o cargas, atribuibles al alojamiento y alimentación de sus tripulaciones), se establecen excepciones al régimen. Vale decir que por estas operaciones sí se debería emitir comprobantes “A”.

Por último, señalamos que la limitación es exclusivamente para el crédito fiscal de IVA, no siendo lo mismo para la deducibilidad de este tipo de gastos en el Impuesto a las Ganancias, vale decir que sean gastos inherentes a la actividad generadora de la utilidad.

En este sentido cabe señalar que si bien no es de práctica, cuando un responsable inscripto en el IVA realiza un consumo que para la Ley de Ganancias sea gasto deducible, y que no se trate de una de las excepciones antes señaladas, correspondería emitírsele un comprobante del tipo “B” con detalle de sus datos particulares.

 

Resumen

Luego del pormenorizado análisis el siguiente es un resumen de cómo debería ser la aplicación de la normativa.
● Los hoteles y locales gastronómicos deben emitir “exclusivamente” facturas “B” por sus operaciones, con las siguientes excepciones: Locadores o prestadores de los mismos servicios; Conferencias, congresos, convenciones o eventos similares, directamente relacionados con la actividad específica del contratante; Operaciones contempladas en la Resolución General N° 74; Que se le facture a un Intermediario.
● En los casos en que un Responsable Inscripto en el Impuesto al Valor Agregado solicite una factura o comprobante equivalente, y que no se trate de una de las excepciones antes señaladas, correspondería la emisión de un comprobante tipo “B” con detalle de sus datos.

 

Conclusiones

● Si bien el análisis pormenorizado de las normas nos lleva a definir que nuestra actividad debe emitir comprobantes “B” por todas sus operaciones, con las excepciones ya señaladas, el tratamiento ha sido totalmente contradictorio desde su origen hasta la fecha.

● El régimen no hace otra cosa que trasladar la tarea de control de quien la tiene a quien solo debería encargarse de vender y facturar por el servicio prestado.
● Se está a la espera de la aparición de una nueva Resolución General por parte de AFIP que impondrá un régimen de información para que quien solicita un comprobante tipo “A” manifieste en base a qué excepción lo hace. Esto seguramente ayudará a los establecimientos a poder cumplir sin que se genere competencia desleal ni se pierda clientela por el conflicto que implica la no emisión de un comprobante “A”.
● La habitualidad de la operación en los establecimientos hoteleros y gastronómicos no ha sido contraria a las normas, por lo que no es lógico que haya operativos por los que se apliquen sanciones de multa y clausura.
● Hasta tanto se publique la Resolución General antes señalada, y en virtud de todo el análisis efectuado hasta aquí, no debería imponerse un cambio en la modalidad de facturación que los establecimientos vienen manejando hasta hoy.

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