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Nuestros padres nos enseñaron el valor del esfuerzo

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En esta nota, Fernando y Beatriz Barbera, integrantes de una reconocida familia gastronómica, hablan del trabajo y el compromiso que los llevaron a ser sinónimo de ristorante italiano en Mendoza.

Tallarines caseros, chupín de pescado, minestrone… La comida italiana comenzó a deleitar a los mendocinos cuando la Nonna Fernanda, es decir Fernanda Torresi de Corradini, llegó a la ciudad argentina en 1948 y, desde la cocina de su pequeño restaurant La Marchigiana, comenzó a amasar sabores, tradición y sueños, con el esfuerzo que signó a los inmigrantes que lu charon en estos suelos por progresar. Transmitió el amor por la cocina y la responsabilidad en el trabajo a su hija, María Teresa. Y la semilla dio sus frutos. Hoy María Teresa Corradini es una leyenda viva de la gastronomía mendocina, una de las chefs más destacadas de Cuyo. El poeta, cineasta y periodista Rodolfo Braceli dijo que ella “va por esa desvelada vida de inmigrante, vida que amasó con la misma tenacidad y fervor con la que sigue amasando la harina de su gloriosa pasta…”. El reconocimiento cruzó las fronteras ya que, a principios de los 2000, recibió del Gobierno de Italia el premio Cavaliere del Lavoro, destinado a ciudadanos italianos que se destacan en el extranjero. Además, Teresa “hace poesía cuando amasa y hace poesía cuando escribe”: en 2007, editó el libro Aromas de vida, que incluye relatos entrañables de su historia, y recetas relacionadas. A mediados de los años 50, la joven Teresa contrajo matrimonio con Francesco Barbera, un hombre que a lo largo de los años pudo respaldar con sus dotes de administrador la fuerza inagotable de su compañera, y así seguir construyendo una de las empresas gastronómicas más tradicionales de la Argentina. En todos estos años, los Barbera abrieron más de diez restaurantes en Mendoza, entre ellos La Marchigiana, La Strada del Sole, Las Pastas, Via Veneto, Vecchia Roma, La Cantina Della Nonna Fernanda, Farinatta, Francesco… Hoy los nietos de la Nonna Fernanda están a cargo de cuatro de los reconocidos restaurantes y ya están comenzando a recibir la colaboración de la cuarta generación de la familia. Dos de los hijos de María Teresa y Francesco Barbera se dedican, además, a la dirigencia empresaria. Fernando es presidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza; y Beatriz es vicepresidente por el área gastronómica de la Asociación y hace dos años cursó la Escuela de Dirigentes “Julio Gayá” de FEHGRA.

Francesco. Lleva el nombre del padre de los hermanos Barbera.

Francesco. Lleva el nombre del padre de los hermanos Barbera.

H&G: -¿Cómo se inició su familia en la gastronomía en Mendoza?

Fernando Barbera: -En 1948 nuestra Nonna Fernanda, buscando forjar su futuro, llegó de la Regione Marche italiana a Mendoza. Desde aquellos primeros días hasta hoy, nos mueve el mismo objetivo: que nuestros clientes pasen un momento agradable en nuestra casa.

-Es la tercera generación a cargo de los establecimientos gastronómicos, ¿cuál fue el mensaje más importante que recibió de su familia relacionado con el trabajo?

Fernando: -Un buen negocio es un negocio de largo plazo y para que haya largo plazo ambas partes deben ganar. Nuestra relación con clientes, proveedores y personal tiene que ser de ganar-ganar.
Beatriz Barbera: -Mi padre, que siempre está junto a mamá, fue el administrador y siempre nos dice “respeten la palabra, cumplan lo prometido”. Para nosotros un negocio tiene que estar basado en la confianza y la transparencia.

-¿Qué valores considera más importante para transmitirles a sus hijos?

Fernando: -Compromiso con uno mismo y con los que nos rodean, confianza, transparencia, respeto, ética del cuidado, honestidad, bienestar, responsabilidad, humildad y trabajo en equipo.

-Desde su empresa realiza acciones de responsabilidad empresaria. ¿Podría sintetizar cuáles son?

Fernando: -Gestionar con RSE es pensar en el resultado económico como una consecuencia de hacer bien las cosas, teniendo en cuenta nuestro impacto ambiental y social. Una de las acciones que realizamos es desarrollar pequeños proveedores locales, esto genera trabajo en Mendoza, compramos desde salsa de tomate hasta uniformes. También contratamos a jóvenes en situación de riesgo social, le enseñamos nuestro oficio, generando oportunidades en chicos que no las han tenido. En lo ambiental, reciclamos papel, cartón y vidrio con una cooperativa de trabajo de recicladores urbanos; el aceite usado lo lleva una empresa social que desarrolla jabones para hoteles. Estamos invirtiendo en tecnología de energía limpias.

-Las mujeres en su familia (Fernanda y María Teresa) cumplieron un rol destacado en la construcción de la empresa familiar, ¿dejaron en usted alguna huella especial?

Fernando: -Fernanda, nuestra nonna, nos enseñó a hacer las cosas con amor. María Teresa, nuestra madre, nos enseñó el valor del esfuerzo, la búsqueda de la calidad.
Beatriz: -La nonna Fernanda nos decía hagan las cosas lo mejor que puedan y cada día mejor. Mamá siempre nos dice que atender a la gente es una profesión, cada día tenemos una cita diferente con cada uno de nuestros clientes. Siento que tratar con personas es como palpar una tela suave, a todos hay que tratarlos muy bien, pero no a todos de la misma manera. Simplemente porque cada persona es diferente. También nos dice “miren los platos cuando van a ir a la mesa y cuando vuelven también, si no están vacíos pregunten por qué”.
Por otra parte, papá también nos dice que, aunque parezca más difícil, se debe transitar el camino de la transparencia con uno mismo y con los demás. Su cariño, amor, lealtad, estabilidad y admiración han sido por más de 60 años el sostén de los sueños de mi mamá. Creo que los restaurantes, como en tantas otras historias, son historias de vida, de trabajo, de crecimiento.

-La tradición de un pueblo se transmite de generación en generación a través de la gastronomía. ¿Cómo viven hoy la fusión de los sabores de Italia y Argentina?

Fernando: -La gastronomía está presente en todos los buenos momentos familiares y sociales. Es parte importante de la cultura de cada lugar. Hoy nuestra cocina es italoargentina, hay pastas caseras y también la tradicional parrilla. Son muchos los platos que fusionan las dos culturas a lo largo del país, todos los días de la mano de los cocineros aparecen nuevas propuestas que combinan lo italiano con lo local.

-¿Cómo se compone hoy el grupo familiar que trabaja en la empresa? ¿ La cuarta generación le da un aire diferente? ¿Qué le aporta?

Fernando: -La cuarta generación está empezando a trabajar en la empresa familiar. Su objetivo es hacer una empresa profesional sobre el cimiento de los valores familiares.
Beatriz: -Me gustaría agregar que mis hermanas María Luisa está en la parte administrativa y Santina en la decoración.

-¿Cuáles cree que son las problemáticas que afectan a los establecimientos mendocinos?

Fernando: -La informalidad de establecimientos que no cumplen los requisitos del buen gastronómico y hotelero: personal en blanco, servicio profesional e inversiones de largo plazo. Las bajas de entrada en nuestro sector hacen que la informalidad crezca.

 -De la estructura de costos, ¿qué ítems se podría trabajar o disminuir para que mejore la rentabilidad de los establecimientos?

Fernando: -Rebaja en los aporte patronales, IVA cero para el turista extranjero y reducido para el turista nacional. Posibilidad de reinvertir parte de los impuestos provinciales.

-¿Cómo comenzó a participar en la Filial Mendoza?

Fernando: -Invitados por Tito Sottano y Jorge Segovia empezamos hace casi diez años.
Beatriz: -Mi papá Francesco Barbera integró la Comisión Directiva de la Asociación más de diez años durante la década del 80 al 90. Formó parte de la Comisión que en octubre de 1986 inauguró el edificio actual donde funciona la sede. Posteriormente por cuestiones laborales decidió no seguir con la función de dirigente. Cuando nosotros crecimos y Tito Sottano y Jorge Segovia nos vinieron a invitar a participar, corrían ya los años 2000, él nos dijo que teníamos que hacerlo, que debíamos trabajar para el desarrollo del sector, que había que involucrarse y ser solidario con la sociedad en la que nos toca vivir.

-¿Qué significa FEHGRA para usted?

Fernando: -Compromiso y sacrificio de dirigentes para el desarrollo de la actividad hotelera gastronómica. Es el resultado del esfuerzo de dirigentes comprometidos con el futuro de la actividad.
Beatriz: -En 2012 cursé la Escuela de Dirigentes de FEHGRA. Fue una experiencia muy gratificante, aprendí mucho y me enseñó a querer aún más a nuestra institución. Conocí lo importante que es que cada uno de nosotros nos comprometamos con el desarrollo del sector empresario hotelero gastronómico, involucrándonos en el crecimiento de la institucionalidad. Trabajar con una visión macro del sector y no solo para la propia empresa es una actividad muy noble que solo es posible realizar con un corazón muy generoso y la mente muy abierta.

-¿Cuáles son las expectativas del sector para los próximos años?

Fernando: -Ordenar el crecimiento. El sector creció mucho en los últimos años, ahora hay que trabajar para erradicar la ilegalidad y generar leyes que incentiven la reinversión y el cuidado de los puestos de trabajo.

Excelencia

Beatriz Barbera agrega que a fines de 2013 Francesco Ristorante certificó la Norma de Calidad Sectur 42800. Dicha norma ha sido diseñada específicamente para restaurantes por el Ministerio de Turismo de la Nación. “Para la Familia Barbera esta certificación es un orgullo. Recientemente, en París, Business Initiative Directions –organización internacional que reconoce a las empresas punteras que apuestan firmemente por la excelencia, la innovación y el liderazgo– nos han otorgado el galardón International Star For Leadership In Quality.”

Números

● 64 años de trayectoria en la actividad gastronómica

● 4 establecimientos: La Marchingiana Centro y Palmares, Francesco Ristorante, GioBar

María Teresa en plena tarea.

Retratos

¿Quién es María Teresa Corradini? Ella va por sus raíces; y va por sus lejanos sueños; y va por la punta de esa madeja que se remonta a la hambrienta guerra mordiéndole los talones; y va por esa desvelada vida de inmigrante, vida que amasó con la misma tenacidad y fervor con la que sigue amasando la harina de su gloriosa pasta…

Rodolfo Braceli,
poeta, ensayista, novelista, dramaturgo, cineasta, periodista.

Poesía: Canción vendimial

De María Teresa Corradini de Barbera

Detén tu oído a las canciones vendimiales
Detén a oír esas guitarras cuyanas
Son tu cantar, son de tu tierra
Esa nota tan profunda de plegaria
“Virgen de la Carrodilla, Virgen de los viñedos”
Canta con fervor el canto de tu tierra y forja tus esperanzas
El viento sepultará tantas voces
Pero vivas serán las de los hijos
Cantemos con fervor al ingenio y al sacrificio del ayer
Porque de este árido desierto hicieron un jardín.

Anécdota

“Cuentan que nací un día de calor sofocante, un 13 de enero. Mi mamá estaba en la cocina del restaurant, donde hacía más de 45ºC. Cuando se levantó de sacar unas lasañas del horno, dijo: ´ya voy a tener a mi hija`. Llegó a subir a las habitaciones, y yo casi estaba naciendo. Historias de cocina, historias de vida…” Beatriz Barbera.

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