FEHGRA Argentina
Prime Ediciones

El precio de los impuestos

Por  |  0 comentarios

Por la carga tributaria sobre restaurantes y hoteles, un consumidor llega a pagar un 36% más por estos servicios.

Por el Dr. Nadin Argañaraz, el Dr. Andrés Mir y la Dra. Sofía Devalle (*)

La carga tributaria argentina viene creciendo a un ritmo vertiginoso durante la última década. A partir de la necesidad de financiar un tamaño del Estado cada vez mayor, los tres niveles de gobierno –Nación, Provincia y Municipios– han llevado los índices de presión tributaria efectiva (medidos como la recaudación en términos del PIB) hacia máximos históricos.

A nivel micro, al momento de analizar la carga tributaria que recae sobre un sector de la economía en particular, es importante plantear dos consideraciones:
En primer lugar, la clave consiste en tener en cuenta el costo impositivo legal, esto es el establecido por la normativa vigente en todo nivel de gobierno y que implica lo que verdaderamente debe pagar un contribuyente que cumple con la totalidad de sus obligaciones tributarias.
En segundo lugar, los mecanismos de traslación de la carga tributaria entre los diferentes agentes económicos, hacen que la incidencia económica no necesariamente coincida con la incidencia legal y, de este modo, gran parte de la carga tributaria termina recayendo sobre el consumidor final de los bienes y servicios.

Una manera de estimar la carga tributaria total sobre los servicios de restaurantes y hoteles, es determinando qué porcentaje del precio que paga un consumidor por estas prestaciones es consecuencia de los impuestos vigentes en los tres niveles de gobierno de Argentina.
Se consideran aquí los tributos más importantes de los tres niveles de gobierno con la potestad de cobrar impuestos y tasas: nacional, provincial y municipal. A nivel nacional, se incluye el IVA, los aportes personales a la seguridad social, contribuciones patronales, Impuesto a las Ganancias e Impuesto a los débitos y créditos bancarios; mientras que a nivel provincial se toma en cuenta el impuesto a los ingresos brutos y a nivel local la tasa de seguridad e higiene.
Cabe aclarar que no se ha tenido en cuenta en el análisis la influencia que tienen sobre el precio los tributos a la propiedad o la riqueza, como pueden ser el impuesto a los bienes personales, el impuesto inmobiliario y el impuesto automotor, puesto que su incidencia es muy variable según el tipo de prestador y, por consiguiente, no puede efectuarse una estimación precisa que generalice la situación del sector. Si bien por el tipo de actividad los impuestos territoriales (inmobiliario provincial y tasa municipales de alumbrado barrido y limpieza) pueden ser significativos, y en consecuencia incrementar en forma importante los valores de presión tributaria aquí obtenidos, no han podido ser incluidos dada la imposibilidad de efectuar una estimación general de su efecto, debido a que su incidencia es muy variable según las características particulares de cada prestador y para cada jurisdicción.
En lo que respecta a los impuestos provinciales y municipales solo se tiene en cuenta la influencia derivada del tributo que debe abonarse en el sector analizado y no el originado en los pagos efectuados por los proveedores de insumos (dado que son impuestos plurifásicos y acumulativos) y que vienen incluidos en el precio de estos.
Se ha supuesto que los contribuyentes ejemplificados están comprendidos en el régimen tributario general, es decir no están incluidos en el Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes y que presentan un grado de bancarización del 100% de sus operaciones.
Adicionalmente a la normativa tributaria vigente en cada nivel de gobierno, se trabaja con datos provenientes de los Informes sectoriales, que publica regularmente AFIP, puntualmente los correspondientes a los sectores “Servicios de Hotelería” y “Expendio de comidas y bebidas”.
Por su parte, es importante destacar que si bien los cálculos se realizaron de manera separada para ambos sectores, Restaurantes y Hotelería, en la presente columna se expone un promedio ponderado de los mismos, teniendo en cuenta la importancia las ventas declaradas por cada uno en AFIP.
Para el nivel subnacional de gobierno, se consideró un promedio simple de las alícuotas de la Tasa de Seguridad e Higiene aplicadas en las ciudades de CABA, Córdoba, La Plata y Rosario, y las respectivas alícuotas correspondientes al Impuesto a los Ingresos Brutos en cada provincia.

 

Principales resultados

El gráfico sintetiza los resultados obtenidos en la estimación, mostrando cuál es el porcentaje del precio pagado por el consumidor del servicio que se origina en impuestos. Vale aclarar que para el cálculo se consideran los tributos expresados como porcentaje del precio bruto (es decir, IVA incluido).
Se aprecia que prácticamente el 36% del precio que paga el consumidor por los servicios de Restaurantes y Hotelería se origina en impuestos nacionales, provinciales y municipales.
El principal componente del costo impositivo lo constituye el IVA, con una participación sobre el total de la carga de prácticamente el 50% (un 17.4% del precio bruto); en segundo lugar, los aportes y las contribuciones al régimen de seguridad social representan el 30% de la carga total (10.7% del precio), seguidos por el impuesto a los ingresos brutos que registra una participación del 11% (3.8% del precio) y el impuesto a las ganancias con una importancia en el total de la carga del 6% (2% del precio).
Finalmente, con porcentajes inferiores al 3% cada uno (menos del 1% del precio), se ubican la tasa municipal, el impuesto al cheque y el impuesto a los dividendos.
chart impuestos

Click para ampliar
Composición del precio al consumidor final de los servicios de restaurantes y hoteles.
Fuente: IARAF, en base a normativa tributaria vigente nacional, provincial y municipal y AFIP.

 

AFIP_CC_xBeatrice Murch_2

En definitiva, la falta de un ordenamiento fiscal federal en Argentina profundiza la puja por recursos de una manera desordenada, ignorando que los tres niveles de gobierno ejercen a través de la carga tributaria una acción sobre un mismo contribuyente. Esta puja por los recursos queda puesta de manifiesto no solo en los constantes incrementos de la presión tributaria legal, sino también en las enormes distorsiones generadas por la propia acción de recaudar, proliferando regímenes de retención y percepción que aumentan aun más el costo impositivo.

(*) Nadin Argañaraz es doctor en Economía y presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). Andrés Mir es contador público, investigador de IARAF. Sofía Devalle es licenciada en Economía, investigadora de IARAF.

 

 

 

 

You must be logged in to post a comment Login